Volver a subir
Puedes ser un pozo. Puedes intentar agarrarte a quien lleva rato queriendo irse. Empeñarte en que tu cuerpo no es como el de la chica de Instagram o el chico del gimnasio. Puedes esconderte de los demás, puedes tener miedo a que te acepten por lo que de verdad eres. Puedes no arriesgarte. Guardar rencor a quien te hace daño. Puedes perder la esperanza. Puedes negarte la realidad. Es así como construyes tu pozo. Así como entras en la peor parte de ti para caer a lo más hondo.
Pero también puedes ser una fuente. Puedes aceptar que todo va y viene y fluir con ello. Puedes hablar contigo mismo hasta que disfrutes estando solo. Puedes dedicar tu tiempo a encontrar lo que te hace feliz. Puedes perdonar y liberarte de la culpa. Puedes apreciar tu cuerpo por lo que es. Dejar de sufrir por la opinión ajena. Tener el valor de empezar de cero en otro lugar. Puedes confiar en los demás y puedes enfrentar tus problemas. Creer que no son demasiado para ti.
Quizás estás en un pozo. Pero puedes subir conforme confías, quieres y te hablas. Cuanto más estás contigo en vez de contra ti. Conforme te abres, conoces a personas que te lamen las heridas sin abrir otras nuevas, gente que te quiere por quien eres, por lo que te vas convirtiendo. Dejas de tener relaciones tóxicas contigo y con los demás.
Y llegarás a ser una fuente. Y todo lo que emana de ella es sano, porque aunque caiste hasta lo más bajo el esfuerzo de subir te ha hecho conocerte. Y no hay algo más fuerte que tener el control sobre ti mismo y sentir paz. Llegará el momento de dejar de estancarte en tu pozo y aunque quizás vuelvas a caer, ahora siempre sabrás cómo volver a subir.
Pero también puedes ser una fuente. Puedes aceptar que todo va y viene y fluir con ello. Puedes hablar contigo mismo hasta que disfrutes estando solo. Puedes dedicar tu tiempo a encontrar lo que te hace feliz. Puedes perdonar y liberarte de la culpa. Puedes apreciar tu cuerpo por lo que es. Dejar de sufrir por la opinión ajena. Tener el valor de empezar de cero en otro lugar. Puedes confiar en los demás y puedes enfrentar tus problemas. Creer que no son demasiado para ti.
Quizás estás en un pozo. Pero puedes subir conforme confías, quieres y te hablas. Cuanto más estás contigo en vez de contra ti. Conforme te abres, conoces a personas que te lamen las heridas sin abrir otras nuevas, gente que te quiere por quien eres, por lo que te vas convirtiendo. Dejas de tener relaciones tóxicas contigo y con los demás.
Y llegarás a ser una fuente. Y todo lo que emana de ella es sano, porque aunque caiste hasta lo más bajo el esfuerzo de subir te ha hecho conocerte. Y no hay algo más fuerte que tener el control sobre ti mismo y sentir paz. Llegará el momento de dejar de estancarte en tu pozo y aunque quizás vuelvas a caer, ahora siempre sabrás cómo volver a subir.

Comentarios
Publicar un comentario