Dormida

Estaba dormida. A veces me despertaba pero no llegaba a entender la magnitud de lo que estaba pasando. Sabes cuando pones el foco en mañana, en el viernes y en el verano. Cuando solo quieres que pase el tiempo para que un día que tú has decidido que es idílico llegue. 
Pero hay algo en el momento que es ahora que está lleno de valor. El valor es que es tu vida y que no vuelve. ¿Qué típico, no? Carpe diem y esas cosas... 
Pero en realidad tiene un significado, es simple al decirlo y casi imposible llevarlo a la práctica más de un día seguido.
Imagínate no dar por supuesto tu cuerpo ni tu salud. Imagínate valorarlo. Dar gracias porque ves, sientes, caminas. Porque tienes sueños y el privilegio de tener la oportunidad de que se cumplan. Dar gracias por tu carrera y tus estudios. Dar gracias por estar en un metro y escuchar. No usar los cascos para evadirte si no para sentir. Para darte cuenta de que cuando ha roto la canción se ha puesto en verde el semáforo y dos pájaros se han echado a volar. Ver que estás caminando al ritmo de la música y que en realidad da igual que mañana tengas examen, revisión de médico o trabajoImagínate que consideraras cada día y hora un regalo y que no quisieras que pasaran. Imagínate no dar por supuesto tu presencia en el mundo. Hay algo bonito en hacerse la comida, en la lluvia en el cristal y en el sol que se refleja en la ventana. Hay algo bonito en la persona que te sonríe al dejarte pasar en el el tram. Hay algo increíble en poder compartir nuestras ideas con alguien y hablarlas. Y también  en la persona que te mira con buenos ojos y encuentra algo positivo donde tú solo ves defectos. 
Incluso el sufrimiento tiene un valor. Porque al pasarlo las ideas se aclaran y entendemos qué es lo que queremos en realidad. En la enfermedad, en la despedida y en la soledad. En cada pena hay un aprendizaje y al sumarlos se aprende sobre la vida. Una vida larga y corta a la vez. Suficiente si sabemos dar las gracias por tenerla. Suficiente si sabemos ver que merece la pena vivirla en todas sus facetas.


“No perdamos nada de nuestro tiempo. Quizás los hubo más bellos, pero este es el nuestro” - J.P. Sartre


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