Pensamientos
Me gusta mirar el cielo desde un punto alto. Es como si de repente pudiera abarcarlo. Como si ahora pudiera pensar en algo mayor que yo, como si pudiera alcanzar un pensamiento desde el que todos los demás cobraran sentido.
Por qué vivo. Para qué estoy aquí. ¿Es posible que todo sea para algo? ¿Por qué nos esforzamos si vamos a morir?
Hay personas que alguna vez me han dicho ¿No te parece que el mundo es demasiado perfecto como para no haber sido diseñado?
Aquí miro las plantas que trepan por los edificios y la forma en la que el atardecer acaricia nuestras caras. Pero qué pequeñez, qué ingenuo el ser humano y cuánto deseo de ser algo en este universo tan grande.
Como que no nos damos cuenta de que en la historia del planeta la existencia del ser humano en él es mínima y que de igual forma, el universo seguirá sin nosotros.
¿No es triste?
Y ahora me acuerdo de tantas veces en las que no he podido decir estos pensamientos en voz alta, porque son o muy intensos o simplemente impiden que siga la fiesta del carpe diem.
No es tan fácil acallar a la mente cuando sientes que lo que te dice es verdad.
Por qué ganar dinero y expandir las empresas. Quiero decir, lo entiendo como medio pero no como fin.
Por qué no se cumplen las restricciones de emisiones de CO2, por qué hacemos cualquier cosa para ganarle a la competecia.
Somos la única especie que parece que no lucha por su supervivencia, porque destruimos el único lugar que tenemos y tampoco nos parece tan grave.
Nuestro centro de pensamiento está en la economía, y todo tiene que crecer, expandirse, no deberíamos intervenir demasiado y sobre todo , hay que dejar hacer, porque la libertad nunca debería perderse ¿No?
Y qué le decimos a nuestros hijos y nietos cuando las restricciones que ahora no cumplimos porque no queremos, las tengan que cumplir por ley? Cuando ellos paguen por nosotros? Donde está su libertad? Porque definitivamente no han elegido el mundo que van a heredar.
Me sorprende que la prioridad no esté en la supervivencia del grupo, en ayudar a que no solo yo, mi familia, si no toda la gente que hay en el mundo pueda vivir en condiciones.
Y es que no me gustaría que sonara a discurso ni comunista ni populista porque no estoy pensando en política. Son los pensamientos y valores que me nacen del alma .
Y entre toda la preocupación y sentimiento de vacío hay algo que me salva. Sentirme querida o útil. Eso por alguna razón, me calma la mente. Porque parece que pase lo que pase, al final del día, si sé que alguien tiene amor para mi, o lo que he hecho le ha ayudado a alguien a ser o estar mejor... entonces parece que estoy aquí para algo. Para devolver ese amor o ese gracias. A veces lo más simple es lo que más sentido tiene.

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